Después de más de dos décadas de intenso y confiable trabajo en el exigente entorno del terminal, dos grúas portacontenedores Liebherr en el puerto de Casablanca fueron sometidas a un desmantelamiento controlado. Para la compleja retirada de estos grandes equipos, Somalev empleó dos potentes grúas telescópicas Liebherr, un LTM 1400-7.1 y un LTM 1250/1. Ambos equipos fueron seleccionados por sus altas capacidades de carga, su flexibilidad y su aptitud para las limitadas superficies del puerto. Facilitaban la retirada gradual de grandes componentes como partes de la pluma, la sala de máquinas y los elementos del portal. Somalev optó deliberadamente por grúas telescópicas en lugar de grúas de celosía, una estrategia que permitía una adaptación flexible a diversas condiciones de carga y espacios de trabajo limitados.
Desafíos técnicos y
operativos
El proyecto estuvo marcado por una variedad de desafíos tanto técnicos como organizacionales. Los
cambios provocados por la antigüedad de las grúas requerían suposiciones conservadoras de carga
así como el uso de dispositivos de sujeción adecuadamente dimensionados. Todas las tareas debían
realizarse en un entorno de terminal activo, donde solo había espacios limitados disponibles para el
desmantelamiento. Al mismo tiempo, se requería la definición clara de zonas restringidas y una
coordinación continua con las autoridades portuarias y la operación del terminal para garantizar un
proceso seguro y sin contratiempos.
Soluciones flexibles y los más altos estándares de
seguridad
La retirada fue particularmente compleja, ya que el desmantelamiento debía realizarse en el orden
inverso al de su montaje original. Las diferentes condiciones de carga requerían configuraciones
diferentes de las grúas y dispositivos de sujeción adaptados. En varias fases del proyecto también
fueron necesarias elevaciones sincronizadas entre el LTM 1400-7.1 y el LTM 1250/1, lo que requería
una planificación precisa, comunicación exacta y coordinación en tiempo real.
En materia de seguridad, Somalev estableció altos estándares. La empresa llevó a cabo evaluaciones de riesgos específicas del proyecto sobre componentes dañados, implementó sistemas de sujeción redundantes, definió áreas de acceso controlado y monitorizó constantemente los parámetros del viento y de las grúas. Paralelamente, el equipo se basó en una metodología de ejecución flexible para poder reaccionar ante hallazgos estructurales inesperados. Configuraciones optimizadas de las grúas contribuyeron a minimizar la necesidad de espacio y a reducir al mínimo las interrupciones en la operación del puerto.
Gracias a la probada fiabilidad de las grúas Liebherr, incluso después de muchos años de uso intensivo, así como a una planificación precisa del proyecto, el desafiante desmantelamiento pudo llevarse a cabo con éxito. Con la finalización del proyecto, Somalev subraya su competencia en el campo de las desactivaciones industriales, demostrando que puede realizar trabajos de retirada complejos de manera segura, eficiente y con alta calidad técnica.
