De hecho, muchas empresas sienten los primeros efectos de las nuevas cargas arancelarias, pero aún no actúan. El 64 por ciento mantiene sus inversiones en Suiza, así como muchos en la UE. Esto habla de una cierta estabilidad, pero no debe interpretarse como una señal de alivio: casi el 40 por ciento de las empresas aún no pueden evaluar los efectos a largo plazo de los aranceles.
«Los aranceles son una realidad; ahora no se trata solo de reacción, sino de estrategia. El lugar de trabajo Suiza necesita un liderazgo político claro», dice el presidente de Swissmechanic, Nicola Tettamanti.
La encuesta muestra: las empresas esperan señales claras de la política. El 55 por ciento exige una posición comercial más definida de Suiza frente a EE.UU., el 46 por ciento desea una estrategia de negociación para la reducción de aranceles, y el 32 por ciento aboga por desgravaciones financieras.
Sin embargo, el mercado estadounidense sigue siendo relevante para muchos: el 14 por ciento de los encuestados está considerando aumentar precios para mitigar los aranceles, mientras que el 9 por ciento quiere reducir o abandonar su presencia en EE.UU. Al mismo tiempo, el 32 por ciento de las empresas está evaluando mercados alternativos, principalmente en la UE (25 por ciento) y en India (7 por ciento).
La industria MEM así funciona como un sistema de alerta temprana para la economía exportadora suiza: es una de las primeras industrias en sentir los efectos de los conflictos comerciales globales, y muestra cuán importante sería una política económica proactiva y operativa.
