Los e-scooters se han convertido en un elemento indispensable en el paisaje urbano. Dada la variedad de modelos de diferente calidad, surge la pregunta de si las baterías, como el componente más sensible, son lo suficientemente seguras. Al fin y al cabo, es posible que los sistemas de baterías defectuosos se incendien o incluso exploten bajo fuertes cargas. Por ello, el TCS ha investigado a fondo seis e-scooters de diferentes fabricantes y segmentos de precios. Se simuló un uso extremo de los vehículos y se sometió a los e-scooters a cargas eléctricas, climáticas y mecánicas. Afortunadamente, todos los seis modelos pasaron la prueba. No hubo indicios de incendios o explosiones, ni tampoco deformaciones u otras anomalías en las baterías.
Para probar la robustez climática, los vehículos se rociaron con agua y se expusieron al viento durante varios minutos. Las baterías resistieron estas tensiones tan bien como el almacenamiento de doce horas a -10 grados Celsius. Las baterías soportaron bien también esta prueba de estrés. En los exámenes de medición y visuales, los expertos no detectaron cambios eléctricos o mecánicos.
Las baterías también soportan fuertes vibraciones
Los e-scooters a menudo están sujetos a fuertes tensiones en la vida diaria, por ejemplo, cuando se conducen sobre bordillos o en terrenos irregulares. Para simular el paso por un adoquinado, los e-scooters se sometieron a masivas vibraciones. Aquí también las baterías demostraron su eficacia al superar la tortura sin daños.
La prueba ha demostrado que los estándares de producción de los fabricantes son altos. Las baterías cuentan con sistemas de protección contra cortocircuitos, sobrecarga, altas y bajas temperaturas. Por lo tanto, los sistemas de baterías representan una tecnología fundamentalmente segura. Sin embargo, no se puede descartar por completo un mal funcionamiento que, en el peor de los casos, podría causar un incendio, especialmente si se almacenan incorrectamente y con la batería vacía que luego se recarga. El TCS recomienda, por tanto, que los e-scooters que no se utilicen se almacenen con un nivel de carga entre el 30 y el 70 por ciento. Además, el e-scooter solo debe cargarse con el cargador suministrado. Durante los fríos meses de invierno, también es aconsejable guardar el e-scooter en interiores, ya que las bajas temperaturas pueden dañar la batería.
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