El camping de invierno ya no es un nicho: los entusiastas de las actividades al aire libre y los aficionados al vanlife aprecian la libertad de poder moverse de forma flexible incluso en la época más fría del año. También las esquiadoras, snowboarders y los practicantes de excursiones de esquí utilizan el camping de invierno como base flexible. Con el equipo adecuado y un vehículo resistente al invierno, nada se interpone en el camino de la aventura en la nieve. La prueba del TCS demuestra que no solo una calefacción potente es decisiva, sino la interacción de aislamiento, técnica y una preparación cuidadosa.
Resistente al invierno versus apto para el invierno
El frío, la nieve y las heladas plantean altas exigencias a los vehículos y el equipamiento. Quienes viajan en invierno deben saber qué significan realmente la aptitud para el invierno y la resistencia al invierno. Según la norma europea EN 1646-1, un vehículo es considerado resistente al invierno si puede calentarse a +20 grados Celsius en cuatro horas cuando la temperatura exterior es de -15 grados Celsius, y si el sistema de agua sigue funcionando sin restricciones. Se considera apto para el invierno si en su interior se mantiene un ambiente confortable a cero grados, pero sin garantía de que las tuberías no se congelen. Después de una hora de tiempo de estabilización, el sistema de agua debe llenarse y seguir funcionando sin problemas.
El TCS llevó a cabo la prueba a 1,860 metros de altura en el camping Morteratsch en Pontresina en Engadina, utilizando un Frankia NEO MT7 BD Black Line. Durante varios días, se evaluó la aptitud para el invierno y la resistencia en temperaturas entre -7 y -18 grados Celsius. Se probaron el rendimiento de la calefacción, la distribución de la temperatura, la eficiencia energética y la seguridad operativa del sistema de agua.
Técnica, aislamiento y calefacción
La idoneidad de una autocaravana para el uso en invierno depende esencialmente de tres factores. Un buen aislamiento térmico es crucial. Los vehículos con doble piso calefaccionado y tanques aislados previenen la congelación de las tuberías importantes. Los calentadores de gas o diésel con función de aire forzado aseguran una distribución uniforme del calor. Un conmutador de gas automático (dos botellas de 11 kg) incrementa la seguridad operativa. El tercer punto se refiere al suministro de agua y energía. La protección contra heladas para los tanques de aguas residuales, un suministro eléctrico confiable y el control regular de las baterías son imprescindibles.
Además, el TCS recomienda evitar el agua condensada mediante la ventilación por golpes regulares y secar la ropa húmeda fuera del espacio habitable. También mantener libres las ranuras de ventilación y la salida de calefacción es esencial para la seguridad y eficiencia del sistema.
En general, se aplica lo siguiente: quien quiera disfrutar de movilidad y vacaciones en la naturaleza incluso en la nieve, debería invertir en una autocaravana robusta y adecuada.
Consejos del TCS
- Neumáticos y conducción: los neumáticos de invierno son obligatorios; las cadenas para nieve pueden ser necesarias dependiendo del destino del viaje.
- Protección del vehículo: los bastoncillos para el cuidado del caucho evitan puertas congeladas; un rascador de hielo y una pala siempre deben estar a bordo.
- Gas y energía: dos botellas de gas son suficientes para cinco días en funcionamiento continuo; los cartuchos de calefacción eléctrica pueden reducir significativamente el consumo de gas.
- Ventilación y humedad: dos o tres veces al día, abra todas las ventanas durante unos minutos para eliminar la humedad y evitar el moho.
